Hipotecas con ASNEF o RAI: Soluciones

hipoteca

Es posible que en algún momento de tu vida hayas atravesado una situación económica delicada y hayas incurrido en el impago de las cuotas de algún crédito. Por esta situación, es posible que hayas sido incluido en un fichero de morosos, como puedan ser el Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI) o el fichero de morosos elaborado por la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF), y como consecuencia de ello aparezcas como deudor ante determinadas entidades de crédito.

Por otro lado, la inclusión en estos ficheros de morosos no siempre es debida al impago de un crédito. En muchas ocasiones, el impago de una factura de cualquier servicio, como una factura telefónica cuando se producen discrepancias con la empresa operadora, pueden acarrear la inclusión en el fichero de ASNEF o RAI. Es por esto que algunas empresas utilizan estos registros como medida de presión para obtener los pagos de sus clientes, aunque no siempre lleven la razón cuando surge algún problema.

Si solicitas una hipoteca estando incluido en el ASNEF o RAI es muy difícil (prácticamente imposible) que la entidad de crédito acabe otorgándote la financiación, pues estar inscrito ahí implica que no existe certeza de que posees la capacidad económica necesaria para ser lo suficientemente solvente, y mucho menos para hacer frente al pago de una hipoteca.

¿Qué hacer si apareces en ASNEF o RAI?

Lo primero que debes hacer si estás incluido en un fichero de morosos es averiguar el motivo de tu inclusión y hacer lo que puedas para remediar esa situación. Si no puedes saldar la deuda por tus propios medios, puedes recurrir a familiares o personas de confianza. Una vez solucionado el problema, estarás en disposición de acudir a la entidad bancaria para solicitar tu hipoteca. No es posible hacerlo de otro modo, ya que las entidades de crédito consultan los ficheros de morosos antes de conceder un préstamo, por lo que no podrás obtener una hipoteca si apareces incluido.

Acabar con la situación de morosidad (tengas la culpa o no) es fundamental si quieres tener opciones de conseguir la financiación, ya sea un préstamo personal o una hipoteca. Una vez resuelta esta situación, podrás pedir explicaciones, y compensación si corresponde, a la empresa que te haya incluido en el RAI o ASNEF.

¿Se puede conseguir un préstamo estando en un fichero de morosos?

En ocasiones resulta complicado poner fin a la situación de morosidad, cuando tu nivel de ingresos no lo permite ni puedes recurrir a familiares o personas de confianza. En estos casos, todavía es posible obtener financiación, pero deben cumplirse una serie de condiciones.

Si eres cliente habitual de alguna entidad de crédito y saben que eres un buen pagador es posible que puedas obtener la financiación necesaria para pagar la deuda y salir del fichero ASNEF o RAI, y a partir de ahí empezar a negociar un préstamo personal o una hipoteca. También puedes buscar financiación a través de otras empresas de crédito, pero al ser operaciones de mayor riesgo, los intereses del crédito que puedan ofrecerte serán más altos de lo normal. Por lo que sólo deberías acudir a estas empresas en casos de máxima urgencia.

Los que realmente sí tienen problemas en adquirir una hipoteca, tarjeta de crédito o préstamo personal son las personas que están inscritas de forma permanente en ficheros de morosos, por sus impagos recurrentes. En esta situación, es difícil ser bienvenido como cliente de cualquier entidad de crédito, a no ser que se avale la operación con una propiedad que cubra con creces la cantidad a financiar, como una vivienda.

Si te ves en este tipo de situaciones, te recomendamos que acudas a tu entidad bancaria de confianza a exponer tu caso detalladamente. Si eres una persona con un buen historial crediticio es posible que te ofrezcan algún tipo de solución pese a tener impagos y, una vez remediada la morosidad, puedas acceder a una hipoteca acorde a tu nivel de ingresos.

Seguro de salud

seguro salud

Un seguro de salud es un tipo de póliza de seguro que concede, tanto al tomador de la póliza como a los familiares que se incluyan en dicho seguro, cobertura y asistencia médica. El seguro de salud permite obtener tranquilidad en lo que a la asistencia sanitaria se refiere y permite acceder la sanidad privada a un coste más reducido que si no se está asegurado. Cuando decides contratar un seguro médico privado, una de las mejores opciones que te ofrece es la libertad de poder elegir entre un amplio abanico de médicos y especialistas, según las coberturas de tu póliza.

Entre las múltiples ventajas de estos seguros médicos cabe destacar la facilidad que tiene el asegurado para elegir el hospital en el que recibir tratamiento, incluso es posible en algunas ocasiones solicitar el traslado a hospitales en el extranjero para acceder a médicos que atiendan determinadas especialidades que no están tan desarrolladas en el ámbito nacional.

También es importante destacar que contar con un seguro de salud te permite obtener una atención personalizada y evitar las listas de espera, que pueden ser extremadamente largas en la mayoría de las ocasiones. En este sentido, se persigue una mayor fluidez y eficacia a la hora de visitar a los especialistas, para los que las citas se asignan en cuestión de días.

Tipos de seguros de salud

Para acceder a este tipo de seguros de salud existen dos alternativas principales de pólizas:

  • Póliza de cuadro médico: En esta modalidad, la compañía aseguradora pone a tu disposición todos los médicos y especialistas disponibles para que elijas los que más te convenga incluir en la póliza, quedando sus servicios cubiertos por el seguro contratado. También es posible elegir el centro hospitalario que resulte más conveniente para el paciente.

  • Póliza de reembolso: A diferencia de la anterior, con esta modalidad puedes acudir a cualquier especialista pagando la consulta (incluso aquellos fuera del cuadro médico de la compañía) y la compañía aseguradora se compromete a abonar posteriormente el importe de la factura, de forma íntegra o en un determinado porcentaje, dependiendo del seguro contratado.

Elección de hospitales extranjeros

Otra opción interesante de algunos seguros de salud es la posibilidad trasladarse a centros hospitalarios en el extranjero con cargo a la compañía, siempre que no se sobrepasen la duración de la estancia o el coste máximo contemplados por la póliza contratada. Para hacer uso de hospitales en el extranjero, es aconsejable contratar un seguro de asistencia en viaje que complemente el seguro de salud, cubriendo los desplazamientos entre tu residencia y el centro hospitalario.

Ventajas de la amortización francesa

amortización a la francesa

El sistema de amortización Francés consiste en fragmentar la deuda en pagos fijos mensuales. Para ser más claro, la amortización francesa divide la cantidad a reembolsar en cuotas fijas para cada año. Este es un sistema muy utilizado en las hipotecas a largo plazo, las que tienen más de 10 años de pago, por lo que resulta beneficioso para los clientes al poder tener un pago anual con una cantidad fija, incluyendo el reembolso del dinero y así como sus intereses.

La cantidad fija a pagar cada mes será formada por parte de la amortización de la cantidad total del préstamo y una acumulación de intereses. De esta forma en las primeras cuotas, la mayor parte de la cantidad corresponde a intereses, mientras que en las restantes los intereses se van reduciendo y se comienza a reembolsar el dinero.

¿Por qué elegir la amortización francesa?

Cuando una persona va a solicitar un préstamo, generalmente podrá elegir el sistema de pago que prefiere y se encontrará con dos opciones: la amortización francesa y la amortización americana.

La amortización francesa, como decíamos anteriormente, consta en pagar anualmente cuotas fijas que corresponden a parte de la amortización e intereses. Al pagar la mayor parte de los intereses en las primeras cuotas, disminuye el interés de las cuotas posteriores haciendo que al extender el préstamo por varios años la cantidad a amortizar disminuya, y así también sus intereses.

En cambio, en el sistema de amortización americana se deben abonar cuotas mensuales con parte del capital, más sus intereses y una aportación al fondo. De este modo, los intereses se van acumulando entre el capital y el fondo.

Esta es la razón por la que muchas personas prefieren la amortización francesa, ya que con este sistema los intereses disminuyen a medida que se pagan las cuotas.

Como se puede ver, la amortización francesa ofrece varios beneficios y es por eso que muchas personas la escogen como su forma de pago en préstamos e hipotecas.

Conseguir una hipoteca sin aval

hipoteca sin aval

Si estás leyendo este artículo es muy posible que estés pensando en comprar una vivienda y la opción más realista sea pedir una hipoteca. Sin embargo, te gustaría que esta hipoteca fuese sin aval, pues no deseas involucrar ni comprometer a terceras personas, pero sabes que es muy difícil que una entidad de crédito acabe financiando tu compra de la vivienda si no es con el respaldo de un avalista solvente. Por tanto, te preguntarás: ¿es posible conseguir una hipoteca sin aval?

Condiciones de la hipoteca sin aval

Afortunadamente, se pueden conseguir hipotecas sin aval, aunque deben cumplirse una serie de condiciones de forma estricta, que garanticen a la entidad bancaria que vas a poder hacer frente a todos los pagos correspondientes.

  • La primera condición es que, como ocurre habitualmente, la hipoteca no puede sobrepasar un porcentaje máximo del valor de tasación de la vivienda, generalmente este porcentaje es del 80%, por lo que deberás tener ahorros para cubrir el 20% restante del valor de la vivienda y los gastos derivados de la operación de compra. Esta medida es necesaria porque con ello se demuestra que has sido capaz de ahorrar y manejar tus finanzas adecuadamente, además permite a la entidad bancaria protegerse ante posibles bajadas del precio de la vivienda en el caso de impago de la hipoteca.

  • La segunda condición fundamental es demostrar que tus ingresos mensuales son lo suficientemente elevados como para cubrir las cuotas de la hipoteca y poder mantener un nivel de vida adecuado. Esto se demuestra aportando un contrato de trabajo indefinido, así como las correspondientes nóminas. En el caso de que ser funcionario tendrías más posibilidades de conseguir la hipoteca sin aval, ya que tus ingresos mensuales estarían asegurados. Lógicamente, si la hipoteca la demandan conjuntamente dos personas que cumplan estos requisitos, habrá más posibilidades de que se apruebe la operación.

  • El último aspecto relevante para conseguir una hipoteca sin aval es la edad de los solicitantes. Una pareja joven tiene más posibilidades de éxito (siempre y cuando se cumplan los requisitos anteriores) que alguien con una edad intermedia o avanzada. En los casos en los que las personas demandantes de la hipoteca tengan cierta edad, es frecuente que se solicite la contratación de un seguro de vida para compensar, en la medida de lo posible, esta situación.

Cómo conseguir una hipoteca sin aval

Si cumples estos requisitos y quieres adquirir una vivienda mediante una hipoteca sin aval, te recomendamos consultar en diferentes entidades bancarias sobre las condiciones de este tipo de préstamos hipotecarios antes de tomar una decisión. Si demuestras que eres una persona solvente y que tienes un buen historial crediticio, conseguir este tipo de hipotecas no debería ser un problema, siempre y cuando reúnas las condiciones anteriores.

Además, las probabilidades de éxito aumentan si sois dos personas las que demandáis la hipoteca conjuntamente, pues la cuota del crédito hipotecario no va a suponer un porcentaje elevado de los ingresos mensuales de la pareja, y esto es algo en lo que las entidades bancarias se fijan mucho. Si además se comprueba que no se está pagando ningún otro préstamo concedido (como un crédito para comprar un coche), habrá más cartas a favor y más posibilidades de conseguir una hipoteca sin aval.

Características de una cuenta corriente

cuenta corriente

Si has decidido abrir una cuenta corriente y no sabes qué modelo de cuenta será la más adecuada para ti, debes saber que existen diferentes posibilidades a la hora de abrir una cuenta bancaria. Incluso es posible contratar una cuenta corriente en una divisa diferente al euro, como libras o dólares, aunque esta posibilidad depende de la entidad bancaria y no siempre está disponible.

Antes de firmar la contratación de una cuenta corriente es importante que te informes con tu entidad bancaria acerca de su política de intervinientes, es decir, las personas que podrán participar de alguna forma en esa cuenta bancaria, incluyendo al titular o titulares (si se permite más de uno), personas autorizadas, tutores y menores si los hubiera, etc. Además, debes informarte sobre las comisiones asociadas al mantenimiento de la cuenta y a las diferentes operaciones que puedes realizar, junto con la posibilidad de activar tarjetas de crédito o débito.

Apertura de la cuenta corriente

Para abrir una cuenta corriente, lo primero que te solicitarán habitualmente es rellenar un formulario en el que se incluyen tus datos personales. Además, tienes que presentar tu DNI, junto con una fotocopia del mismo (que puede hacerse en el momento), un documento de reconocimiento de firma y dependiendo del tipo de cuenta corriente que solicites, es posible que sea necesario aportar nóminas o la declaración de la renta. Una vez cumplimentada toda la documentación se procede a firmar el contrato aceptando las condiciones generales y particulares, que dependen de la entidad bancaria. En ese momento tendrás que hacer tu primer ingreso, ya que la cuenta debe tener fondos.

Número de cuenta

La cuenta corriente está activa desde el momento en el que la entidad confirma tus datos, registra la cuenta en su sistema y te facilita el correspondiente número de cuenta. El número de cuenta es un código único de 20 dígitos que identifica de manera inequívoca una cuenta bancaria; es decir, ninguna cuenta bancaria tiene el mismo código que otra. El número de cuenta es único por cliente y no es posible que se repita en otra persona física o jurídica.

Los 20 dígitos del número de cuenta se componen del código de entidad (4 dígitos) + código de sucursal (4 dígitos) + código control (2 dígitos) + código de cuenta (10 dígitos):

  • 4 dígitos del código de entidad, identifican la entidad bancaria. Por ejemplo, "1234". Cada banco se designa por un número determinado e intransferible, y todas las cuentas de sus clientes tienen el mismo código.

  • 4 dígitos del código de sucursal u oficina, identifican la oficina donde se ha abierto la cuenta bancaria. Por ejemplo, "5678". Todas las cuentas abiertas en la misma oficina tienen el mismo código.

  • 2 dígitos del código control, que sirven para verificar que la información es correcta. Por ejemplo, "90".

  • 10 dígitos del código de cuenta, que identifican la cuenta bancaria. Por ejemplo, "1234567890". Estos indican el número de cuenta que está a tu nombre y ningún otro cliente tiene el mismo código.

Un número de cuenta completo tendría este formato, en nuestro ejemplo:
1234 5678 90 1234567890

Códigos internacionales: IBAN y BIC

Con el actual sistema internacional de identificación de cuentas bancarias es cada vez más frecuente utilizar el código IBAN, que incluye el número de cuenta, y el código BIC, que sirve para identificar a la entidad bancaria.

Código IBAN

El International Bank Account Number (IBAN); es decir, número de cuenta bancaria internacional. El IBAN consiste en un código de cuatro dígitos seguido de los veinte dígitos del número de cuenta tradicional, explicado anteriormente. Esos cuatro dígitos iniciales del IBAN se componen del código del país (dos dígitos) y un código control (dos dígitos). Por ejemplo, "ES96", donde "ES" hace referencia al país España y "96" son los dígitos de control.

  • 4 dígitos iniciales: código de país (2 dígitos) + código control (2 dígitos). Por ejemplo, ES96: código de país "ES" para España y "96" como dígitos control.

  • 20 dígitos del número de cuenta: código de entidad (4 dígitos) + código de sucursal (4 dígitos) + código control (2 dígitos) + cuenta bancaria (10 dígitos). Por ejemplo, 1234 5678 90 1234567890.

Un código IBAN completo tendría este formato, en nuestro ejemplo:
ES96 1234 5678 90 1234567890.

Código BIC

Otro código importante es el Bank Identifier Code (BIC) o código de identificación bancario. En algunas ocasiones se denomina código swift o dirección swift. El BIC sirve para identificar la entidad bancaria a la que pertenece una determinada cuenta. Es decir, complementa la información aportada por el IBAN. El código BIC se puede encontrar de dos formas diferentes:

  • BIC de 8 dígitos: código de entidad (4 dígitos) + código de país (2 dígitos) + código de ciudad (2 dígitos). Por ejemplo, BSCHESMM: código de entidad "BSCH" correspondiente al Banco Santander, código de país "ES" para España y código de ciudad "MM" para Madrid, donde se encuentra la sede de la entidad.

  • BIC de 11 dígitos: incluye, además de los 8 dígitos anteriores, 3 dígitos que identifican la sucursal u oficina. Estos dígitos adicionales son opcionales y si no se incluyen se entiende que se hace referencia a la sede principal de la entidad. Por ejemplo, BSCHESMMXXX, donde además de los dígitos que hemos explicado anteriormente vemos el código de oficina "XXX" al final.

Banca online

Hoy en día es muy recomendable solicitar, en el mismo momento de la apertura, las claves necesarias para operar en tu cuenta a través de Internet. Utilizar la banca online es una forma cómoda y rápida de hacer las gestiones sin tener que desplazarte a la oficina, como consultar el estado de tus cuentas, hacer transferencias, pagar o domiciliar recibos e incluso operar en valores y en otras opciones de inversión. Además, también puedes optar por recibir las notificaciones y extractos bancarios en tu correo electrónico, sin necesidad de recibirlos en papel mediante correo ordinario.