Contratar un seguro dental

seguro dental

En el ámbito de la salud, existen muchas compañías de seguros que ofrecen seguros dentales económicos y que cubren la mayoría de los tratamientos odontológicos que puedas necesitar, cuyo precio suele ser bastante elevado. Contratar un seguro dental para ti y para tu familia puede ser una buena opción si necesitas tranquilidad para tus finanzas, ya que no necesitarás desembolsar una gran cantidad de dinero si algún día necesitas recibir un tratamiento.

Los seguros dentales son generalmente asequibles y muy recomendables para la mayoría de los bolsillos, pues las cuotas mensuales son bajas en comparación con el coste que supondría recibir un tratamiento específico en un dentista profesional.

¿Qué cubre y cuánto cuesta un seguro dental?

Las coberturas de un seguro dental y su precio varían en función de los servicios incluidos en la póliza, así como del tipo de tratamientos que se aseguren. Por poner un ejemplo, un seguro dental básico podría costar alrededor de 30 euros al mes e incluiría servicios como atención urgente, reparación de prótesis, revisiones anuales, limpiezas periódicas, etc. Por otro lado, existen seguros dentales completos que incluyen tratamientos más avanzados, como implantes dentales (que es de lo más costoso en el campo de la odontología) y, como es lógico, su cuota mensual es más elevada.

¿Qué compañías aseguradoras existen?

Existen multitud de compañías aseguradoras que tienen disponibles diferentes tipos de seguros dentales, para poder contratar el que más se ajuste a tus necesidades particulares. Entre las compañías más famosas se incluyen Asisa, Adeslas, Mapfre, DKV, AXA, Caser e incluso El Corte Inglés. En todas estas aseguradoras es posible consultar acerca de los diferentes seguros dentales y sus coberturas, para ti y tus familiares en caso de optar por cubrir a toda la familia.

¿Cuál es el mejor seguro dental?

Encontrar el mejor seguro dental depende de tus necesidades particulares y del coste mensual o anual que quieras asumir. Por ejemplo, en el caso de una pareja con hijos es una buena opción incluir a todos los miembros de la unidad familiar en el mismo seguro dental. Especialmente durante la infancia y la adolescencia se producen muchos cambios en la boca, por lo que es habitual recurrir a la ortodoncia para alinear correctamente los dientes. Estos tratamientos son costosos pero pueden incluirse en el seguro dental para que llegado el momento la compañía aseguradora cubra su coste, incluyendo las correspondientes revisiones.

Por otro lado, si la cuota del seguro dental que te interesa contratar es demasiado elevada, puedes consultar si está disponible la opción del copago. En este tipo de seguros, el paciente paga una parte del coste de la consulta o de los tratamientos (que puede ser una cantidad o un porcentaje) y la compañía aseguradora se hace cargo de cubrir la otra parte.

En cualquier caso, te recomendamos que acudas a varias compañías de seguros para que encuentres la que mejor se adapte a tus necesidades y a tu capacidad económica, ya que puede haber grandes diferencias entre una y otra. Contratar un seguro dental puede suponer un desembolso extra cada mes, pero cuando necesites hacer uso de él te alegrarás de haberlo contratado.

Hipotecas con ASNEF o RAI: Soluciones

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Es posible que en algún momento de tu vida hayas atravesado una situación económica delicada y hayas incurrido en el impago de las cuotas de algún crédito. Por esta situación, es posible que hayas sido incluido en un fichero de morosos, como puedan ser el Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI) o el fichero de morosos elaborado por la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF), y como consecuencia de ello aparezcas como deudor ante determinadas entidades de crédito.

Por otro lado, la inclusión en estos ficheros de morosos no siempre es debida al impago de un crédito. En muchas ocasiones, el impago de una factura de cualquier servicio, como una factura telefónica cuando se producen discrepancias con la empresa operadora, pueden acarrear la inclusión en el fichero de ASNEF o RAI. Es por esto que algunas empresas utilizan estos registros como medida de presión para obtener los pagos de sus clientes, aunque no siempre lleven la razón cuando surge algún problema.

Si solicitas una hipoteca estando incluido en el ASNEF o RAI es muy difícil (prácticamente imposible) que la entidad de crédito acabe otorgándote la financiación, pues estar inscrito ahí implica que no existe certeza de que posees la capacidad económica necesaria para ser lo suficientemente solvente, y mucho menos para hacer frente al pago de una hipoteca.

¿Qué hacer si apareces en ASNEF o RAI?

Lo primero que debes hacer si estás incluido en un fichero de morosos es averiguar el motivo de tu inclusión y hacer lo que puedas para remediar esa situación. Si no puedes saldar la deuda por tus propios medios, puedes recurrir a familiares o personas de confianza. Una vez solucionado el problema, estarás en disposición de acudir a la entidad bancaria para solicitar tu hipoteca. No es posible hacerlo de otro modo, ya que las entidades de crédito consultan los ficheros de morosos antes de conceder un préstamo, por lo que no podrás obtener una hipoteca si apareces incluido.

Acabar con la situación de morosidad (tengas la culpa o no) es fundamental si quieres tener opciones de conseguir la financiación, ya sea un préstamo personal o una hipoteca. Una vez resuelta esta situación, podrás pedir explicaciones, y compensación si corresponde, a la empresa que te haya incluido en el RAI o ASNEF.

¿Se puede conseguir un préstamo estando en un fichero de morosos?

En ocasiones resulta complicado poner fin a la situación de morosidad, cuando tu nivel de ingresos no lo permite ni puedes recurrir a familiares o personas de confianza. En estos casos, todavía es posible obtener financiación, pero deben cumplirse una serie de condiciones.

Si eres cliente habitual de alguna entidad de crédito y saben que eres un buen pagador es posible que puedas obtener la financiación necesaria para pagar la deuda y salir del fichero ASNEF o RAI, y a partir de ahí empezar a negociar un préstamo personal o una hipoteca. También puedes buscar financiación a través de otras empresas de crédito, pero al ser operaciones de mayor riesgo, los intereses del crédito que puedan ofrecerte serán más altos de lo normal. Por lo que sólo deberías acudir a estas empresas en casos de máxima urgencia.

Los que realmente sí tienen problemas en adquirir una hipoteca, tarjeta de crédito o préstamo personal son las personas que están inscritas de forma permanente en ficheros de morosos, por sus impagos recurrentes. En esta situación, es difícil ser bienvenido como cliente de cualquier entidad de crédito, a no ser que se avale la operación con una propiedad que cubra con creces la cantidad a financiar, como una vivienda.

Si te ves en este tipo de situaciones, te recomendamos que acudas a tu entidad bancaria de confianza a exponer tu caso detalladamente. Si eres una persona con un buen historial crediticio es posible que te ofrezcan algún tipo de solución pese a tener impagos y, una vez remediada la morosidad, puedas acceder a una hipoteca acorde a tu nivel de ingresos.

Seguro de salud

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Un seguro de salud es un tipo de póliza de seguro que concede, tanto al tomador de la póliza como a los familiares que se incluyan en dicho seguro, cobertura y asistencia médica. El seguro de salud permite obtener tranquilidad en lo que a la asistencia sanitaria se refiere y permite acceder la sanidad privada a un coste más reducido que si no se está asegurado. Cuando decides contratar un seguro médico privado, una de las mejores opciones que te ofrece es la libertad de poder elegir entre un amplio abanico de médicos y especialistas, según las coberturas de tu póliza.

Entre las múltiples ventajas de estos seguros médicos cabe destacar la facilidad que tiene el asegurado para elegir el hospital en el que recibir tratamiento, incluso es posible en algunas ocasiones solicitar el traslado a hospitales en el extranjero para acceder a médicos que atiendan determinadas especialidades que no están tan desarrolladas en el ámbito nacional.

También es importante destacar que contar con un seguro de salud te permite obtener una atención personalizada y evitar las listas de espera, que pueden ser extremadamente largas en la mayoría de las ocasiones. En este sentido, se persigue una mayor fluidez y eficacia a la hora de visitar a los especialistas, para los que las citas se asignan en cuestión de días.

Tipos de seguros de salud

Para acceder a este tipo de seguros de salud existen dos alternativas principales de pólizas:

  • Póliza de cuadro médico: En esta modalidad, la compañía aseguradora pone a tu disposición todos los médicos y especialistas disponibles para que elijas los que más te convenga incluir en la póliza, quedando sus servicios cubiertos por el seguro contratado. También es posible elegir el centro hospitalario que resulte más conveniente para el paciente.

  • Póliza de reembolso: A diferencia de la anterior, con esta modalidad puedes acudir a cualquier especialista pagando la consulta (incluso aquellos fuera del cuadro médico de la compañía) y la compañía aseguradora se compromete a abonar posteriormente el importe de la factura, de forma íntegra o en un determinado porcentaje, dependiendo del seguro contratado.

Elección de hospitales extranjeros

Otra opción interesante de algunos seguros de salud es la posibilidad trasladarse a centros hospitalarios en el extranjero con cargo a la compañía, siempre que no se sobrepasen la duración de la estancia o el coste máximo contemplados por la póliza contratada. Para hacer uso de hospitales en el extranjero, es aconsejable contratar un seguro de asistencia en viaje que complemente el seguro de salud, cubriendo los desplazamientos entre tu residencia y el centro hospitalario.

Ventajas de la amortización francesa

amortización a la francesa

El sistema de amortización Francés consiste en fragmentar la deuda en pagos fijos mensuales. Para ser más claro, la amortización francesa divide la cantidad a reembolsar en cuotas fijas para cada año. Este es un sistema muy utilizado en las hipotecas a largo plazo, las que tienen más de 10 años de pago, por lo que resulta beneficioso para los clientes al poder tener un pago anual con una cantidad fija, incluyendo el reembolso del dinero y así como sus intereses.

La cantidad fija a pagar cada mes será formada por parte de la amortización de la cantidad total del préstamo y una acumulación de intereses. De esta forma en las primeras cuotas, la mayor parte de la cantidad corresponde a intereses, mientras que en las restantes los intereses se van reduciendo y se comienza a reembolsar el dinero.

¿Por qué elegir la amortización francesa?

Cuando una persona va a solicitar un préstamo, generalmente podrá elegir el sistema de pago que prefiere y se encontrará con dos opciones: la amortización francesa y la amortización americana.

La amortización francesa, como decíamos anteriormente, consta en pagar anualmente cuotas fijas que corresponden a parte de la amortización e intereses. Al pagar la mayor parte de los intereses en las primeras cuotas, disminuye el interés de las cuotas posteriores haciendo que al extender el préstamo por varios años la cantidad a amortizar disminuya, y así también sus intereses.

En cambio, en el sistema de amortización americana se deben abonar cuotas mensuales con parte del capital, más sus intereses y una aportación al fondo. De este modo, los intereses se van acumulando entre el capital y el fondo.

Esta es la razón por la que muchas personas prefieren la amortización francesa, ya que con este sistema los intereses disminuyen a medida que se pagan las cuotas.

Como se puede ver, la amortización francesa ofrece varios beneficios y es por eso que muchas personas la escogen como su forma de pago en préstamos e hipotecas.

Conseguir una hipoteca sin aval

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Si estás leyendo este artículo es muy posible que estés pensando en comprar una vivienda y la opción más realista sea pedir una hipoteca. Sin embargo, te gustaría que esta hipoteca fuese sin aval, pues no deseas involucrar ni comprometer a terceras personas, pero sabes que es muy difícil que una entidad de crédito acabe financiando tu compra de la vivienda si no es con el respaldo de un avalista solvente. Por tanto, te preguntarás: ¿es posible conseguir una hipoteca sin aval?

Condiciones de la hipoteca sin aval

Afortunadamente, se pueden conseguir hipotecas sin aval, aunque deben cumplirse una serie de condiciones de forma estricta, que garanticen a la entidad bancaria que vas a poder hacer frente a todos los pagos correspondientes.

  • La primera condición es que, como ocurre habitualmente, la hipoteca no puede sobrepasar un porcentaje máximo del valor de tasación de la vivienda, generalmente este porcentaje es del 80%, por lo que deberás tener ahorros para cubrir el 20% restante del valor de la vivienda y los gastos derivados de la operación de compra. Esta medida es necesaria porque con ello se demuestra que has sido capaz de ahorrar y manejar tus finanzas adecuadamente, además permite a la entidad bancaria protegerse ante posibles bajadas del precio de la vivienda en el caso de impago de la hipoteca.

  • La segunda condición fundamental es demostrar que tus ingresos mensuales son lo suficientemente elevados como para cubrir las cuotas de la hipoteca y poder mantener un nivel de vida adecuado. Esto se demuestra aportando un contrato de trabajo indefinido, así como las correspondientes nóminas. En el caso de que ser funcionario tendrías más posibilidades de conseguir la hipoteca sin aval, ya que tus ingresos mensuales estarían asegurados. Lógicamente, si la hipoteca la demandan conjuntamente dos personas que cumplan estos requisitos, habrá más posibilidades de que se apruebe la operación.

  • El último aspecto relevante para conseguir una hipoteca sin aval es la edad de los solicitantes. Una pareja joven tiene más posibilidades de éxito (siempre y cuando se cumplan los requisitos anteriores) que alguien con una edad intermedia o avanzada. En los casos en los que las personas demandantes de la hipoteca tengan cierta edad, es frecuente que se solicite la contratación de un seguro de vida para compensar, en la medida de lo posible, esta situación.

Cómo conseguir una hipoteca sin aval

Si cumples estos requisitos y quieres adquirir una vivienda mediante una hipoteca sin aval, te recomendamos consultar en diferentes entidades bancarias sobre las condiciones de este tipo de préstamos hipotecarios antes de tomar una decisión. Si demuestras que eres una persona solvente y que tienes un buen historial crediticio, conseguir este tipo de hipotecas no debería ser un problema, siempre y cuando reúnas las condiciones anteriores.

Además, las probabilidades de éxito aumentan si sois dos personas las que demandáis la hipoteca conjuntamente, pues la cuota del crédito hipotecario no va a suponer un porcentaje elevado de los ingresos mensuales de la pareja, y esto es algo en lo que las entidades bancarias se fijan mucho. Si además se comprueba que no se está pagando ningún otro préstamo concedido (como un crédito para comprar un coche), habrá más cartas a favor y más posibilidades de conseguir una hipoteca sin aval.