Préstamos y créditos al consumo


En algunas ocasiones vas a necesitar dinero para algún capricho que puedas tener y que sea demasiado caro. En estas ocasiones, los ahorros que puedas tener no alcanzan la cantidad necesaria de eso que quieres comprar, y puedes ir a tu banco a pedir un préstamo al consumo, un tipo de crédito que puede financiar el importe total de la compra que quieres realizar, a unos intereses medios y con un plazo de devolución que se adapte a tu bolsillo.

Si bien es cierto que los préstamos al consumo son cada vez menos demandados por la sociedad en general (sobre todo porque con la crisis la gente cada vez lo está pasando peor), es verdad que hoy en día todavía existen personas a las que la crisis no les está afectando demasiado, y es por ello que se animan a satisfacer sus caprichos o necesidades, las cuales son demasiado caras como para pagarlas de una sola vez.

¿Qué es un crédito al consumo?

Es un tipo de préstamo orientado a financiar alguna compra en concreto. Préstamos al consumo típicos pueden ser la compra de un coche, un viaje especial que quieras realizar con tu pareja, un dinero que necesites para reformar una habitación de tu casa, las clases de inglés que pueda tomar tu hijo durante las vacaciones de verano …

Es decir, es un crédito que no cubre una necesidad urgente, como pueda ser una unificación de créditos, o una subrogación hipotecaria, los cuales siempre se piden porque la economía familiar está sensiblemente afectada y se buscan escapatorias que puedan mejorar nuestro bolsillo.

Requisitos para adquirir un préstamo al consumo

Al ser un préstamo orientado a satisfacer algún “capricho” por así decirlo, vas a tener que demostrar que tu problema es que no tienes el suficiente dinero ahorrado, y que no es otro motivo el que te impide comprar lo que deseas (por ejemplo el no llegar a fin de mes holgadamente).

Deberás aportar la documentación necesaria que acredite que tienes un trabajo fijo y unos ingresos mensuales constantes, y que estos ingresos pueden cubrir de sobra las cuotas mensuales del crédito. En estos casos, demostrar que eres funcionario, y demostrar también que no tienes más créditos personales, pueden ser una buena manera de que la entidad de crédito financie tu compra.

Además, es muy normal que si la cantidad a devolver es alta, el banco te pida que contrates con ellos un seguro de vida, el cual cubriría las cuotas mensuales en casos imprevistos, como que te quedes en paro (muy difícil si eres funcionario), o en casos como accidentes o fallecimiento.

Ventajas

Estos créditos al consumo tienen ventajas con respecto a otros créditos. Los intereses del crédito suelen ser medios (entorno al 8%) y los plazos de devolución son amplios.

Ahora bien, si lo que deseas es que durante la vida del crédito pagues los menos intereses posibles, deberías pensar en devolver el crédito en el menor tiempo posible. Para ello deberás pedir una cuota más alta a pagar cada mes, y para eso tendrás que apretarte un poco el cinturón.

Si por contra te da igual pagar algo más durante la vida del crédito, puedes pedir pagar el mínimo necesario, utilizando todo el plazo de amortización del préstamo que la entidad te ofrece. De esta manera, no tendrás que “pasarlo mal” para pagar cómodamente cada cuota, ni tener que destinar dinero que tengas apartado para otras cosas para pagar el crédito antes.

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3 respuestas a Préstamos y créditos al consumo

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